sábado, septiembre 20, 2014

jueves, septiembre 18, 2014

Cosas que andan por ahí


Metáforas

"Todo mensaje de marca se encuadra dentro de una metáfora dominante, estas metáforas son dispositivos que sintetizan nuestros modos de ver las cuestiones del mundo y nuestras circunstancias".


miércoles, septiembre 17, 2014

Los desnudos y los muertos

Escribo. Escribo sobre un libro que acabo de leer, 700 páginas de "Los desnudos y los muertos", de Norman Mailer. Lo escribo como si se lo estuviera contando a un amigo aficionado a la lectura, sin el libro en la mano ni consultando datitos en google. Escribo tratando de invocar la pasión que siento por la lectura. No te voy a decir que no podés vivir sin haber leído este libro, podés vivir sin leer ningún libro.

Lo que esta novela tiene de bueno es que cuenta la Segunda Guerra Mundial desde la mirada de un grupo de estadounidenses que antes de la guerra tenían una vida común, distintas vidas con esposas, hijos, trabajos o sin trabajo, padres y madres, novias... y en la guerra ven cómo su cuerpo, su mente y su espíritu son llevados más allá de los límites, todo contado con maestría por Mailer.

La guerra del libro transcurre en una isla del Pacífico, con los aliados de este lado y los japoneses del otro. Todo bien claro y delimitado, como en las guerras de la infancia, los buenos contra los malos en los límites de una vereda. Y pienso en las guerras actuales, que me cuesta seguir: Ucrania, Estado Islámico, EEUU... quiénes son los malos, cuál es el campo de batalla.

Te lo recomiendo, claro que te lo recomiendo. A pesar de ser varios personajes, cada uno va apareciendo claramente, con su propia personalidad llena de rollos personales, miedos, dudas, esperanzas. Y está eso de las decisiones en lo alto que no consideran la vida de los de más abajo, se ve clarito. Me gustó mucho.


martes, septiembre 16, 2014

Vivir, leer y escribir para escribir cosas así

"En California se da una raza de trotamundos errantes que trabajan de peones de albañil, de carpinteros, en los estacionamientos. Logran conservar cierto grado de dignidad, sorprendentemente no se avergüenzan. Aunque sepan que la cara se les surcará de arrugas, que su charla llana acabará siendo tonta, que al final los aplastarán los que siguieron estudiando, compraron tierras o se hicieron abogados, poseen una fuerza exasperante, la del condenado. Pueden hablar con cualquiera, pueden decir la verdad". James Salter

lunes, septiembre 15, 2014

Un consejo para filmar

"No filmes demasiado 'porque la cinta es barata'. Lamentarás el capricho cuando comiences a montar y te veas desbordado por tener demasiadas posibilidades. Filma las tomas que necesites y pasa a otra cosa, pero revisa lo filmado antes de dejarlo".


jueves, septiembre 11, 2014

Cantantes

Me parece que un cantante es grande cuando te hace evocar situaciones que nunca viviste y lugares donde nunca estuviste. Se me ocurrió anoche mientras miraba una obra de teatro y alguien cantaba en italiano. Por ejemplo, Frank Sinatra te hace creer que alguna vez tomaste un martini en un gran salón en Nueva York y Mercedes Sosa que te criaste en una casa con patio de tierra con enredadera, y una mesa de madera puesta a la sombra.

martes, septiembre 09, 2014

Gran reseña de la novela "Debajo de tus pies nada"


PARA RECORDAR: LA NOVELA DE CAROLA DI NARDO

por Miguel de la Cruz

¿Por qué comentar recién ahora esta novela cuando fue presentada en abril? Porque la sobreabundancia editorial y mediática con que cuentan los escritores famosos, hace que los desconocidos presenten sus libros y en poco tiempo se los olvide. Como dice un refrán ruso: “Recién se está muerto después de los cuarenta días”. Te recuerdan los cercanos, en este caso los lectores amigos, pero para los demás pasaste a una historia desmemoriada, y tu libro se escurre en la pila del fondo. Aunque ingenua la estrategia, tal vez un comentario posterior a los primeros meses resucite el deseo de leerla o releerla. La relectura es una alternativa a la dispersión que propone el mercado en su oferta desmedida. Antes se neutralizaban determinados libros censurándolos; hoy pasan desapercibidos en una promiscuidad de sets amontonados.


Releamos entonces.


Desde las primeras páginas, los conflictos impregnan la narración. Frases cortas, rítmicas, directas y también sugerentes repasan las acciones íntimas de cada protagonista que comparten escenas desde vivencias diferentes, cuando no similares. La narración se demora en las acciones como si fueran pensamientos que pasan y vuelven.


La tensión comienza con una separación matrimonial y no para hasta el final. Una mujer vuelve al hogar de su infancia, con su madre, trayendo sus hijos. Ella es Patricia. Está el espejo donde se miraba de adolescente. No va a encontrar esa imagen, claro. Todo es recuerdo, y no se sabe si haber vuelto al primer hogar es una derrota o un alivio, porque el recuerdo de su esposo desocupado la oprime, y en realidad es el futuro el que la oprime, una incertidumbre desde donde la atmósfera argumental alcanza a todos los roles que cada cual cumple con el rigor de las circunstancias.


Como en todo, cada uno tiene su versión de los hechos, porque cada uno tiene sus emociones. Y esta es una novela de emociones, o donde las emociones gobiernan la historia. El es Paco y tiene su historia, dentro y fuera de lo que son sus hijos. Y Patricia, su mujer.


La agotadora búsqueda de trabajo, la voluntad minada por la impotencia, abaten al desocupado. “El día era de otros, Paco sólo hacía una cola”. Su mujer lo acecha. El malestar, el malhumor, la agresión verbal, crean la atmósfera que asfixia a Paco, que es un detallista de los gestos y la presencia de la gente, mientras Patricia tiene una visión acabada de lo que es sobrevivir y sostener una familia, demasiado acabada, tal vez. ¿Él es más sensible que ella? Cada lector tiene su respuesta, según, si está en el medio o toma partido por uno de los dos, como pasa en la vida real. El duelo está presente, como la calle por donde circulan historias parecidas, todas buscando un sentido a través de sus protagonistas, que se mueven en escasas o evanescentes posibilidades, forcejeando con injusticias y barajando la idea del suicidio.


Las frases cortas, por su insistencia, pueden meterse en tu cabeza y llegar al parloteo, como cuando mirás mucho tiempo la tele en la cama, y al otro día, al levantarte, las voces y las imágenes se agolpan en tu memoria confusa hasta que te despiertan y tenés la sensación de que has arribado a tu baño desde otro mundo.


Cuando las frases se alargan, el aliento vuelve a llenar el cuerpo. O de pronto, se plantea un diálogo a la manera de una obra teatral, y los personajes toman distancia de sus dramas, como si sólo los representaran.


Si en un principio Paco buscaba trabajo de mala gana, sobre las últimas páginas ha encontrado su lugar en el mundo: la intemperie, aunque no la desolación que antes lo acechaba, bajo techo. Paco duerme en una plaza, con un loco, en donde busca hojas para dibujar, porque él es un artista y se ha rencontrado con su pasión: retrata gentes en la plaza. Los marginales son sus compinches, cultivan la solidaridad de los que no tienen nada que perder; él tampoco. A esta altura, la historia es de Paco.


Aunque se diría que ningún personaje es secundario. Por eso son fáciles de recordar. Se llaman, entre otros, Amílcar, Blanca, Atilio, Marucha, Leónidas. Basta que uno de ellos aparezca en primer plano para que su situación, su pasado y su peregrinaje -por un barrio o por los pensamientos- se hagan patentes y se relacionen con los otros de tal manera que, si uno solo faltara, la historia sería bien distinta o no hubiera podido ser concebida. A veces sus voces se filtran en el relato y son ellos los que narran. La primera persona está bastante presente y hasta puede mimetizarse con la tercera del narrador. Ninguno tiene futuro, excepto la novela, que tiene una proyección en el tiempo con su testimonio existencial, y también, como su autora rememoró al presentarla, con aquellos días trágicos en Argentina, durante el llamado “corralito” del año 2001. 


Para recordar: una novela que abre una nueva perspectiva en la narrativa local, aquélla donde cada fragmento detalla como una lupa las particularidades de los hechos, de las historias y de las personas que en las dificultades encuentran su propia trascendencia, a fuerza de ir y venir. Es decir que hay más de una mirada, no una ideología que pretende totalizar una sola visión en unas pautas programáticas. Su final es memorable, un avance de película anticipando un amor que está por empezar o va a ser redescubierto, y ya se lo percibe en el aire, casi que arrolla, una onda estremecedora propagándose en cámara lenta entre un hombre y una mujer, uno que enfoca al otro, dos sobrevivientes que se acercan, mientras bajo sus pies se fusionan la nada y el todo.

lunes, septiembre 08, 2014

Contra la chatarra en la producción de radio

Dando uno de los talleres de producción periodística en radio, solté que la producción era necesaria para combatir la “chatarra sonora”. La cosa ya pasaba sin mayor trámite pero una tallerista preguntó “¿Qué sería chatarra sonora para vos?”. No lo había pensado detenidamente con anticipación pero igual traté de definir: la improvisación por la improvisación misma, el disparo a repetición de datos sin ningún sentido, el chorro constante de palabras sin anclaje en el servicio público –esencia de la producción de radio, para mí-, diálogos interminables sobre banalidades, polémicas inventadas sobre temas olvidables, la declamación de opiniones personales como si fueran verdades absolutas… algo de eso es lo que considero “chatarra sonora” y que pude organizar en mi cabeza gracias a aquella pregunta. Y no se trata de hacer programas formales y aburridos, hablamos de otra cosa.

Saldungaray, provincia de Buenos Aires. Invierno.





viernes, septiembre 05, 2014

Creadores

¿Por qué nos ponemos así cuando se muere un creador? Por ahí sentimos que una parte nuestra ya no podrá ser interpretada, expresada en una canción o en una letra. Porque eso hacen los creadores sin proponérselo, darle forma en el vacío a algo que se acerca a un sentimiento nuestro, que ni nuestros íntimos conocen, que cuando nos llega decimos: pero si es justo lo que yo siento. Y cuando esas cuerdas, la propia y la creada por el artista, suenan juntas, sentimos que nos conocemos desde siempre.

miércoles, septiembre 03, 2014

Consejos para publicar tu primer libro

Ediciones de la Travesía lleva 12 años en carrera y sobre esa piedra edificaré estos consejos que te pueden servir si tenés algo escrito que querés convertir en libro:
  • Pensá qué querés que pase con ese libro, qué expectativas tenés, dónde querés que circule… mientras tengas eso más claro, mejor vas a invertir tus ahorros.
  • Bajá las expectativas respecto a la tirada a imprimir, salvo que tengas hecha una buena preventa.
  • Mirá libros similares a la idea que tenés sobre tu libro soñado. Cómo está titulado, qué tamaño tiene, si es color o blanco y negro…
  • Si no tenés nada escrito pero un montón de ideas en la cabeza, a veces conviene que hagas un índice con los temas y subtemas en que podría organizarse tu libro. Eso te va a ayudar a ordenar las ideas en una estructura y en un desarrollo lógico.
  • Si se lo das a alguien para que lo lea y opine, dale la que consideres la versión final o el borrador final, pero no abuses del tiempo de tu lector de confianza dándole algo que no está ni medianamente cocinado. Ni hablar cuando lo mandes a imprenta (¿sabías que más de una vez un autor o autora manda algo a imprimir sin tener hecha la corrección fina?).
  • Dale el borrador final a alguien de confianza (que confíes que te puede hacer una devolución inteligente) y escuchá lo que te dice. 

Eso por ahora.


Capacitación gráfica para desocupados

Interesante experiencia de la Fundación Gutenberg, de Buenos Aires.


Alex Majoli: lector de imagen


Una vez leí una entrevista al fotógrafo Alex Majoli, donde decía que para sacar mejores fotos había que leer más. Y me cayó bien.

martes, septiembre 02, 2014

Aprobado


Aprobamos el curso de Formación de Promotores de Comunicación Popular, brindado por la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA). El trabajo final se basó en los talleres de producción periodística en radio que venimos dando en diversas localidades pampeanas.