Qué lástima. Nos habíamos hecho tantas expectativas con el diario Crítica. Volvía la posibilidad de un diario interesante, que podía sorprenderte día a día, como nos había pasado con Página.
Antes de la salida del primer número se había creado toda una expectativa sobre quiénes escribirían y a los elegidos les aparecía como un aura, si, ellos serían auténticos periodistas que sabrían investigar y podrían contar buenas historias.
Hasta se había hecho una peliculita, en la que Lanata decía que el diario iba a salir aunque se cayera el país. Después, por intentar diferenciarse a toda costa de Página, se mandaba notorias ridiculeces en la tapa. Como la de Aníbal Fernández caracterizado (mal) como un rastamán, por su supuesta propuesta de legalizar la droga.
No tengo idea de qué pasó adentro, pero imagino que entre los socios había ideas enfrentadas de cómo manejar el negocio.
viernes, junio 26, 2009
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